El presidente Rodríguez, como a algunos le gusta llamarle, acaba de anunciar que el diálogo con ETA va a empezar.
Y resulta curioso, porque mal empezamos. No lo hace en el Hemiciclo, como dijo, sino en una antesala del mismo. Ayyy las sutilezas del lenguaje
Muchos de los españoles esperamos que dentro de unos meses no tengamos que lamentarnos de esta situación y espero que no tenga que escribir nada parecido a una rendición del Estado.
En otras palabras: A ETA no se le premie por dejar de matar.