Siempre es la misma historia, siempre el mismo regreso. Ya lo decía unos días antes. Cuidado con la historia que siempre dicta sentencia.
El problema de la Selección Española de Fútbol, además de que en los momentos claves no juega al fútbol, es otro. O quizá es consecuencia del problema. Creo que a la Selección le falta garra y fuerza psicológica en partidos transcendentales. España necesita un cambio de mentalidad futbolística que soporte la presión de saberse ganador.
Francia, con su mejor experiencia y saber estar, sacó a relucir todo su oficio, se recuperó en la segunda parte tras ir en desventaja y, gracias a su victoria sobre España por 3-1, se clasificó para los cuartos de final de Alemania 2006, dejando con un par de narices a todos los aficionados españoles que una vez más debemos resignarnos a volvernos, una vez más, a las primeras de cambio.